Relacionan el gas radón en edificios con el cáncer de esófago

Relacionan el gas radón en edificios con el cáncer de esófago

radonLa inhalación de radón dentro de los domicilios es la segunda causa de cáncer de pulmón después del tabaco. Este gas radioactivo, que se acumula en las viviendas a partir de su exhalación desde el subsuelo sobre el que se ha construido la casa, es, según un nuevo estudio, responsable también de una mayor mortalidad por cáncer de esófago.

 

 

El radón es un gas incoloro, inodoro, insípido e invisible, que tiene su origen en el uranio natural del subsuelo. En su proceso de desintegración, se emiten partículas radioacticas nocivas para el organismo humano cuando son ingeridas o inhaladas.

De ahí que la exposición al radón domiciliario o residencial sea un factor trascendente para la salud pública por el riesgo de aparición de cáncer bronco-pulmonar en amplios sectores de la población.

Ahora, investigadores del Laboratorio de Radón de Galicia de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) han confirmado, en un nuevo estudio, la relación entre mayores niveles de concentración de gas radón en los domicilios y el cáncer de esófago en varones.radon

El estudio, publicado en el International Journal of Radiation Biology, consigue demostrar una relación directa entre la acumulación de radón residencial y la mortalidad por esta enfermedad.

Los investigadores midieron la concentración de este gas en más de 3.500 domicilios y lugares de trabajo gallegos de 129 municipios, cubriendo el 79% de la población gallega, El 14% de los municipios tenian concentraciones de radón por encima del nivel de actuación de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (148 Bq/m3).

El estudio mostró que los municipios con una mayor concentración de radón residencial presentan también mayor mortalidad por cáncer de esófago entre los varones no fumadores.

Este mismo equipo publicó recientemente los resultados de otro estudio, que concluye que existe una fuerte asociación entre radón residencial y cáncer pulmonar. Actualmente trabaja en una investigación que se centra en sujetos nunca fumadores, y que también relaciona el radón residencial con un mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón.

Vivienda sin radón

La presencia de radón en los domicilios depende básicamente de dos factores: la composición del subsuelo donde se asienta la construcción (los suelos graníticos, por ejemplo, contienen uranio) y las medidas de aislamiento de la casa.

En los edificios de nueva construcción es más fácil prevenir la contaminación con este gas, mediante la instalación, entre el terreno y los cimientos, de una capa de material aislante, que impida que el radón emane hacia la vivienda, asi como de artefactos de extracción de aire desde los cimientos a las paredes laterales.

En edificios ya construidos en los que se detectan niveles altos de radón el problema es más complicado. La ventilación de la casa es la medida más sencilla, como método rutinario, aunque sólo reduce un porcentaje limitado, menor del 20%, y va en contra de una política de ahorro energético. Además de ventilar, pueden tomarse medidas como el cierre de fisuras y grietas, y practicar aberturas de aireación en sótanos o entresuelos en los que se acumula mayor cantidad de radón, que se difunde luego hacia los pisos superiores.

 

Fuente: SINC y Laboratorio de Radón de Galicia

 

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