La mala calidad del aire en las aulas deteriora la salud respiratoria de los alumnos

La mala calidad del aire en las aulas deteriora la salud respiratoria de los alumnos

aulaUn estudio elaborado en Francia relaciona numerosos problemas respiratorios y alergias en niños, como asma y rinitis,  con una mala calidad del aire interior en las aulas de los colegios. Los agentes tóxicos en artículos de decoración, materiales de construcción, productos de mantenimiento y el tráfico urbano serian los principales factores responsables de la mala calidad del aire.

 

Incremento en casos de asma y rinitis

El estudio, elaborado por el equipo de Epidemiologia de Enfermedades Alergicas y Respiratorias del Instituto Nacional de la Salud francés, analiza las relaciones entre una deficiente calidad del aire interior (CAI) y la salud respiratoria y alérgica en las escuelas francesas.

El trabajo, que se llevó a cabo en 108 colegios de 6 ciudades francesas, mostró que alrededor de un 30% de los 6590 niños monitorizados estan expuestos en las aulas a niveles de polución atmosférica superiores a los valores recomendados por la OMS.

Esta exposición está relacionada con el incremento de casos de asma y rinitis en escolares, especialmente en niños que ya padecen de alergias.

Los niños son más sensibles a los efectos de la contaminación que los adultos y una CAI deficiente puede ocasionarles problemas de salud a corto y largo plazo como congestión nasal, irritación de ojos y piel, reacciones alérgicas, asma, dolor de cabeza, cansancio, vértigos o náuseas.

aula
Imagen: Flickr

Los contaminantes

Dado que, en paises industrializados, los niños pasan alrededor del 80% de su tiempo en espacios interiores, y una gran parte de este en el colegio, los investigadores analizaron durante un año escolar el aire de 401 aulas y las posibles asociaciones con casos de asma y rinitis desarrollados por los niños que las ocuparon.

Los principales contaminantes atmosféricos analizados fueron las partículas finas, con diametros inferiores a 2,5 micrometros, el dióxido de nitrógeno (NO2) y tres aldehídos (formaldehído, acetaldehído y acroleína).

Las partículas finas provienen principalmente de la combustión realizada por automóviles y penetra en las aulas por las ventanas.  Los aldehídos son contaminantes interiores de procedencia diversa como productos de combustión (cigarrillos, cocinas de gas, velas, etc.), materiales de decoración y construcción ( parquet, adhesivos para moquetas, papeles pintados, barnices, espumas aislantes, etc.), productos de mantenimiento y limpieza (detergentes, desinfectantes) asi como productos utilizados en tratamientos, como insecticidas.

Resultados del estudio

"La exposición a altas concentraciones de partículas y compuestos orgánicos volátiles está relacionada con un aumento en la prevalencia de signos clínicos de asma y rinitis en niños en edad escolar. Los niños propensos a alergias parecen estar en mayor riesgo", concluye Isabel Annesi-Maesano, directora del estudio.

Los resultados del estudio muestran que los casos de rinitis (en particular rinoconjuntivitis ) están significativamente relacionados con altos niveles de formaldehído en las aulas y que un aumento en la prevalencia del asma se observó en las aulas donde había altos niveles de partículas finas, formaldehído y acroleína. La relación entre la mala calidad del aire y el asma casi siempre hace referencia al asma alérgico, como se desprende de las pruebas realizadas.

Según Annesi-Maesano, "la mala calidad del aire en el interior podría llegar a afectar a la salud alérgica y respiratoria de los niños, que pasan un promedio de 8 horas al día en la escuela. Por eso, es importante asegurar una buena calidad del aire en el aula. Esto ayudaría a limitar los riesgos de desarrollar signos clínicos de rinitis y asma. Igualmente es necesario vigilar muy de cerca la exposición de los niños a contaminantes en el hogar y en el aire libre ".

 

Fuente: INSERM

Articulo original: Poor air quality in classrooms related to asthma and rhinitis in primary schoolchildren of the French 6 Cities Study, Thorax doi:10.1136/thoraxjnl-2011-200391

 

 

Compartir notícia: