Guía de vigilancia de la salud dirigida al sector DDD

Guía de vigilancia de la salud dirigida al sector DDD

anecplaANECPLA, la Federación de Servicios de UGT y Comisiones Obreras de Construcción y Servicios, han elaborado una propuesta de Guía de vigilancia de la Salud dirigida específicamente al sector de Desinfección, Desinsectación y Desratización. El protocolo incluye los principales riesgos laborales asociados a los profesionales que ejercen de técnico aplicador y responsable técnico.

 

En el ámbito de la Vigilancia de la Salud no existe un protocolo oficial editado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad que incluya algunos de los factores de riesgo a los que puede estar expuesto el técnico aplicador y el responsable técnico en las empresas DDD, incluso hay casos en los que se aplica el protocolo sobre plaguicidas de uso fitosanitario, a pesar de que la mayoría de los trabajadores del sector DDD no están expuestos a este tipo de sustancias.

Para poder entender cuáles son los peligros a los que está expuesto este colectivo y optimizar un protocolo específico de vigilancia de la salud, que permita conseguir una alerta temprana sobre los riesgos para la salud de los trabajadores y su adecuada corrección, la Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas (ANECPLA), UGT y CCOO, han realizado un estudio y desarrollado una propuesta de Guía de Vigilancia de la Salud dirigida al sector DDD. El proyecto está financiado por la Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales.

Mediante recopilación bibliográfica , entrevistas, talleres de trabajo, un foro de expertos y la cumplimentación de cuestionarios de salud, han conseguido caracterizar el sector y sus actividades, determinando los riesgos más específicos, la vigilancia específica de la salud más adecuada a la realidad del sector y las prioridades a valorar en la vigilancia y la prevención para proteger la salud de los trabajadores.

Del estudio realizado se concluye que las actividades que abarcan un mayor número de trabajadores afectados fueron las siguientes y en este orden:

  1. Desinsectación, Desinfección y Desratización en general.
  2. Desinfección, control de Legionella y/o desinfección de conductos de aire.
  3. Tratamientos de madera. Control de Xilófagos.
  4. Control de Aves y/o animales vagabundos.
  5. Tratamientos con gases tóxicos.
  6. Tratamientos fitosanitarios.
  7. Otros.

Destaca la polivalencia de puestos de trabajo, muy especialmente en la microempresa, que es mayoritaria en el sector.

Casi el 70% de las empresas tiene como actividad principal la Desinfección, Desinsectación y Desratización, si bien muchas realizan otras actividades entre su cartera de servicios. Además, algunas empresas con CNAE (Clasificación Nacional de Actividades Económicas) diferente al propio del sector, realizan trabajos de control de plagas, lo que debería tenerse en cuenta en las evaluaciones de riesgos  y en las medidas preventivas para la vigilancia especifica de la salud de estos trabajadores. Entre los diversos potenciales riesgos detectados se incluyen factores de riesgo de seguridad, riesgos físicos, ergonómicos, químicos, biológicos y psicosociales.

Riesgo químico

Especialmente relevante y muy específico del sector es el riesgo químico, debido a la gran cantidad de productos químicos que se manipulan según cada tipo de actividad. Una importante serie de materias activas presentes en los biocidas más comunes, provocan sensibilidad en la piel o alergias y afectan, por norma, al hígado, al sistema gastrointestinal o al sistema nervioso.

Para afrontar este riesgo es necesario conocer las sustancias y sus efectos sobre la salud. En este sentido, la guia recomienda:

  • Revisar la totalidad de las fichas de seguridad y establecer un listado de los ingredientes presentes.
  • Hacer una búsqueda bibliográfica sobre los efectos conocidos que cada uno de ellos provoca en el organismo.
  • Proponer un listado de pruebas susceptible de medir o controlar cada uno de los efectos previstos.

Tanto la normativa comunitaria como la legislación española, están limitando el uso de muchas sustancias para el control de plagas urbanas que han mostrado su peligrosidad y toxicidad a corto o largo plazo. En este sentido, la utilización de biocidas del grupo de los organofosforados y carbamatos es cada vez menor, sustituyéndose por otros de menor toxicidad intrínseca, como los piretroides, tipo de formulación de menor riesgo o por sistemas alternativos.

Por otra parte, la sustitución de los programas de control tradicionales, basados en la realización de tratamientos con biocidas según un calendario previamente establecido, por programas de control integrado en el que los tratamientos se realizan cuando son necesarios, primando las aplicaciones localizadas, el empleo de biocidas más selectivos y la sustitución del control químico por otras técnicas alternativas, reducen significativamente los riesgos y a su vez, resultan económicamente viables.

Mejorar la formación e información

El estudio detecta la necesidad de mejorar la formación e información que reciben los trabajadores respecto a los riesgos inherentes a la exposición de los diferentes agentes químicos que utilizan, conocer los posibles efectos para la salud, y las medidas preventivas en cada caso.

Asimismo, el personal sanitario de los servicios de prevención, debe informar mejor a cada trabajador sobre los protocolos que le son de aplicación y su contenido, según la información recopilada previamente sobre la evaluación de riesgos, exposición o no a agentes químicos, tipo de actividad y ficha de dichos productos.

Según el estudio, en la actualidad se están realizado pruebas y exploraciones no acordes a los riesgos del puesto de trabajo, y viceversa, no se están llevando a cabo otras que sí corresponderían. Se debe contar con la realización de pruebas que detecten con antelación los efectos más comunes sobre el uso de biocidas con materias activas habituales: sensibilidad en la piel, alergias, etc.

anecpla

Esta propuesta de protocolo para la vigilancia específica de la salud de los trabajadores del sector de la industria de control de plagas, está dirigida a los diferentes perfiles laborales o puestos de trabajo definidos en el convenio colectivo del sector, si bien se centra especialmente para los trabajadores que ocupan el puesto de trabajo de Chófer-Aplicador, o aquellos otros que realizan de forma parcial o puntual trabajos como aplicador.

Este protocolo ha de entenderse como complementario a los actualmente aprobados por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.

 

GUÍA DE VIGILANCIA DE LA SALUD DIRIGIDA AL SECTOR DE DESINFECCIÓN, DESINSECTACIÓN Y DESRATIZACIÓN.
Propuestas de protocolo de vigilancia especifica de la salud

Fuente: ANECPLA

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