Sistema europeo de vigilancia vectorial transnacional y automatizado

Sistema europeo de vigilancia vectorial transnacional y automatizado

mosquitos

En el verano del año pasado, la UE experimentó el peor brote de Fiebre del Nilo Occidental (VNO) de la historia, con más de 1300 personas infectadas y 142 fallecidas. El VNO es solo una de las muchas enfermedades transmitidas por mosquitos que amenazan a Europa debido al cambio climático, un problema que requiere una estrategia de control preventivo. El proyecto europeo VECTRACK será el primer sistema de vigilancia vectorial transnacional y automatizado.

 

Este otoño se inicia el proyecto europeo VECTRACK, que tiene por objetivo dotar a los sistemas de vigilancia de mosquitos vectores en la UE con una herramienta inteligente, capaz de aportar información de campo integrada de alta calidad sobre los mosquitos vectores de enfermedades, en tiempo real y a un bajo coste. El objetivo es utilizar esta información para mejorar las estrategias de vigilancia y control, reduciendo así el riesgo de transmisión.

Los actuales programas de vigilancia para controlar eficazmente las enfermedades transmitidas por mosquitos son laboriosos y tienen un alto coste, del que las inspecciones manuales de las trampas de campo representan el 95% del total. Estos costes pueden reducirse significativamente mediante la combinación de estrategias de muestreo rentables, sensores remotos y técnicas de modelado espacial, que tienen como resultado mapas de riesgo para una vigilancia dirigida.

El proyecto VECTRACK aportará el primer sistema de vigilancia de vectores automatizado y transnacional, un objetivo largamente perseguido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC).

Esto se logrará mediante el desarrollo de un sistema centinela de observación, integrado por trampas que capturan mosquitos, similares a las que ya se utilizan actualmente pero dotadas con sensores optoelectrónicos automáticos instalados en el interior, que les darán la capacidad de inteligencia para realizar el recuento y la clasificación totalmente remotos y automatizados de los mosquitos objetivo, diferenciando su sexo, especie y edad. Cada trampa podrá recoger de manera automática información muy completa y de alta calidad sobre los mosquitos capturados asi como la posición GPS de las trampas e información sobre la temperatura y la humedad.

El proyecto, financiado principalmente por la CE, está liderado por la empresa IRIDEON, en coordinación con el IRTA,  la empresa belga Avia-GIS-Software y el Institut Nacional de Saude Dr. Ricardo Jorge de Portugal, y con la participación de la Agencia de Salud Pública de Barcelona y el Servicio de Control de Mosquitos del Consell Comarcal del Baix Llobregat.

Sistema europeo de vigilancia vectorial transnacional y automatizado

Calibrar y configurar los sensores

La primera fase del proyecto se iniciará en los laboratorios del Centro de Investigación en Sanidad Animal (IRTA-CReSA), con experimentos para calibrar y configurar los sensores, desarrollados por IRIDEON, mediante el método de aprendizaje automático machine learning.

La identificación de la especie, el sexo y la edad de los mosquitos se realizará según la frecuencia del vuelo y la forma del cuerpo del insecto, que son características diferentes en cada especie. El sensor sabrá descartar las interferencias en el vuelo de los mosquitos que se producen cuando, después de atraerlos con dioxido de carbono, son succionados al interior de la trampa para que no escapen. Por el momento se ha conseguido que el sensor diferencie la especie, el sexo y la edad de los mosquitos en un rango de eficiencia del 61 al 99%.

Especies objetivo

Las especies de mosquitos que se quiere llegar a identificar con las nuevas trampas incluyen vectores potenciales, como el mosquito tigre  (Aedes albopictus), el mosquito de la fiebre amarilla (Aedes aegypti) y el mosquito común (Culex pipiens), y también otras que no transmiten enfermedades pero son muy abundantes y/o tienen similitud con los vectores, como la Culiseta (Culiseta longiareolata).

En el caso de Aedes aegypti, desde hace años existe preocupación de que llegue de nuevo a la Península Ibérica, siguiendo los pasos del mosquito tigre. La importancia de tener sistemas de vigilancia eficientes que permitan reducir el tiempo de reacción en las intervenciones de control se constató claramente con esta especie, detectada en Fuerteventura en diciembre de 2017, donde fue rápidamente erradicada. 

Pruebas de campo

Las primeras pruebas piloto en el campo se realizarán en la primavera de 2020 en la ciudad de Barcelona, por parte de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), encargada de la vigilancia y el control de los mosquitos de la ciudad. 

Los nuevos sensores tendrán gran relevancia para la vigilancia de los casos de arbovirosis, donde actuar rápidamente es clave para reducir los riesgos de transmisión. En Catalunya, el Protocolo de Vigilancia y Control de las arbovirosis transmitidas por mosquitos coordina la red asistencial con los especialistas en epidemiología y entomología. De modo que, cuando se detecta un caso importado o autóctono de arbovirosis ( dengue, chikungunya, zika, etc.) se realiza una vigilancia específica, durante el período de viremia del paciente, para reducir las poblaciones de mosquito tigre de su entorno y evitar así una posible transmisión a otras personas.

Paralelamente, también se harán pruebas en el campo con las trampas en entornos periurbanos y rurales, a cargo del Servei de Control de Mosquits del Consell Comarcal del Baix Llobregat, y en zonas periurbanas de Portugal.

Mapas de riesgo

La recogida de datos con el sistema VECTRACK permitirá conocer la presencia de las especies de mosquitos que preocupan en Europa, evaluar su densidad, construir mapas de riesgo y elaborar modelos de predicción, para poder planificar y mejorar los sistemas de vigilancia y control. La integración de todos los datos recogidos por los sensores correrá a cargo de la empresa AVIA-GIS a través de la herramienta VECMAP

El proyecto tendrá una duración de tres años, hasta noviembre de 2022, y la herramienta desarrollada se comercializará como un servicio para los segmentos del mercado que atienden los socios industriales de VECTRACK, asi como para nuevos clientes internacionales. 

 

Fuente: IRTA-CReSA

 

 

 

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