Fraude alimentario en la UE, 2019

Fraude alimentario en la UE, 2019

seguridad alimentaria

El número de casos de posible fraude alimentario investigados a nivel de la UE sigue aumentando y confirma una creciente coordinación entre los Estados Miembros para combatir este delito. "Grasas y aceites" fue la categoría más notificada en 2019, siendo el aceite de oliva el producto más notificado en el sistema de la EU Food Fraud Network.

 

La organización de la CE, creada en 2015 y destinada a coordinar las investigaciones por posibles casos de fraude alimentario entre Estados Miembros, la EU Food Fraud Network y su sistema de notificación AAC-FF, ha publicado su informe anual con los datos recopilados durante el 2019. 

Respecto a 2018, se detecta un aumento en el número de solicitudes de cooperación administrativa relacionada con casos sospechosos de fraude alimentario, que pasaron de 234 a 292 en el 2019, muchos de los cuales finalizaron con arrestos y confiscación de bienes prohibidos (alimentos y bebidas adulterados, falsos o de calidad inferior) en el mercado de la UE. Se coordinaron también acciones para investigar y dar seguimiento a las prácticas ilícitas relacionadas especialmente con subproductos animales, atún y anguilas europeas.

Las solicitudes reflejadas en el informe no representan todos los incidentes de fraude alimentario ocurridos en la UE, ya que en el sistema sólo se intercambian datos sobre incumplimientos transfronterizos, pero la responsabilidad del seguimiento de esa información recae en los Estados miembros interesados, cuyas actividades contra el fraude alimentario a nivel nacional no se recogen en el documento. Cabe señalar también que no todas las sospechas de fraude se confirman.

¿Fraude o incumplimiento?

Pero, ¿qué se considera fraude alimentario y cómo diferenciarlo de un incumplimiento de la normativa? Las actividades fraudulentas se caracterizan por su naturaleza intencionada, con ánimo de conseguir una ganacia económica a expensas del cliente intemedio o final, infringiendo las normas legales, y pudiendo constituir un riesgo para la salud humana animal o vegetal, el bienestar animal o el medio ambiente.

Cuatro son los criterios que aplica la CE para determinar si un caso debe considerarse como fraude o como incumplimiento:

  1. La violación de las normas de la UE relativas a la cadena agroalimentaria
  2. El engaño del cliente, por ejemplo alterando el producto o falsificando su etiquetado
  3. La ganancia económica para el perpetrador
  4. La intencionalidad. Este criterio se basa en elementos que dan bases sólidas para creer que los incumplimientos no son por casualidad. Por ejemplo, sustituyendo ingredientes de alta calidad con ingredientes de menor calidad.

Los productos más involucrados 

En 2019, se observan cambios en las 10 principales categorías de productos notificados respecto al año anterior. El grupo  "grasas y aceites" pasó de la tercera posición en 2018, después de "pescado" y "productos cárnicos", a la primera en 2019, siendo el aceite de oliva el producto más notificado en el sistema.

Por otra parte, en comparación con 2018,  las categorías "alimentos dietéticos y suplementos alimenticios"', "subproductos animales" y "miel y jalea real" fueron superados por las categorías "carne de ave", "cereales y productos de panadería'"y "frutos de cáscara y sus productos, semillas"', que se colocaron entre las  10 principales categorías de productos notificadas.

Las prácticas más sospechosas

El sistema AAC-FF agrupa las presuntas infracciones de la ley en cinco categorías principales de incumplimientos:

  1. Irregularidades  en la documentación
  2. Tratamiento y / o proceso no aprobado del producto
  3. Reemplazo / dilución / adición / eliminación de ingredientes o del producto
  4. Etiquetado incorrecto
  5. Infracción de los derechos de propiedad intelectual.

Que durante 2019 se distribuyeron  con los siguientes porcentajes:

La mayoría de las solicitudes en el sistema indican más de un tipo de incumplimiento notificado por solicitud. Por ejemplo, diluir intencionalmente el producto con agua también es un problema de etiquetado incorrecto (ya que la composición, cantidad o peso en la etiqueta no reflejaría el producto real).. El incumplimiento más común fue el "etiquetado incorrecto", que representó el 47,3% del total de las violaciones denunciadas en el sistema. 

Por  último, los países de origen, en la UE, de productos notificados en el sistema como sospechosos de fraude fueron:

 

 

 

 

Annual Food Fraud 2019 report

 

 

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