La prevención es el mejor método de control de Campylobacter

La prevención es el mejor método de control de Campylobacter

campylobacter

Campylobacter spp. es uno de los patógenos transmitidos por alimentos más relevantes en los paises desarrollados. Dado que no existe una vacuna eficaz contra la bacteria, el método más efectivo para controlarla parece ser un enfoque basado en la prevención en las aves de corral, principal origen de campilobacteriosis en humanos, desde la granja hasta la mesa.

 

 

Campylobacter  es una bacteria que forma parte de la microflora presente en el tracto digestivo de muchos animales, incluidos cerdos y aves de corral, sin producirles signos clínicos. Es también una de las bacterias transmitidas por alimentos más importantes, causando gastroenteritis en los seres humanos, principalmente a través del consumo de productos avícolas, incluida la carne.

Según la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA), se estima una incidencia real de 9 millones de casos de campilobacteriosis anuales en la UE, con una tendencia de crecimiento en la última década. Lo que se traduce en un coste de cerca de 2,4 billones de euros anuales en costes sanitarios y pérdida de productividad. Campylobacter es, sin duda, un relevante problema de salud pública,

campilobacteriosis

Campylobacter spp. es una bacteria difícil de controlar. No prolifera fuera del tracto alimentario de animales de sangre caliente pero puede adoptar una forma cocoide, que le permite sobrevivir sin multiplicarse en ambientes hostiles hasta alcanzar su hábitat ideal: la mucosa del intestino ciego y la cloaca de los pollos infectados.

Un solo gramo de heces de pollo infectadas puede contener hasta cien mil millones de bacterias Campylobacter. Pero, incluso este nivel de infección puede no causar cambios en la mucosa cecal del ave. Por lo que, en la producción comercial, las aves tienen altos niveles de Campylobacter spp. en el intestino como parte de su microflora normal, sin mostrar signos de enfermedad clínica. Además, no se presentan cambios en las tasas de mortalidad ni en la tasa de conversión de alimento en las parvadas infectadas.

Un enfoque preventivo

Actualmente no se dispone de una vacuna eficaz contra Campylobacter, ni para las aves de corral ni para humanos, y una estrategia de control con antibióticos no se considera una opción práctica , ni segura por el riesgo de aparición de resistencias, para gestionar Campylobacter en granjas avícolas comerciales. Un enfoque preventivo, que abarque toda la cadena de producción de carne de pollo de engorde, parece ser una opción más eficiente, aunque no infalible, para conseguir una prevalencia menor de campilobacteriosis.

Los tres factores de riesgo principales sobre los que se centra un enfoque preventivo de Campylobacter son:

  • La prevalencia de la bacteria en las manadas de aves
  • La contaminación de las canales
  • La higiene en la cocina

Entre estos tres, la prevalencia en las manadas de aves de corral es probablemente la más importante y la bioseguridad juega en este factor un papel importante. Se piensa que los broilers nacen libres de Campylobacter y lo adquieren en algún momento sobre las 2-3 semanas de vida. En pocos dias, la bacteria puede afectar prácticamente a toda una nave. 

Los pollitos pueden adquirir la bacteria por transmisión horizontal al entrar en contacto con posibles focos de contaminación, como el agua de bebida y los bebederos, polvo, aves silvestres, broilers ya colonizados, roedores o granjeros provenientes de otras instalaciones avícolas.

Algunos factores para mantener altos niveles de bioseguridad y mantener a Campylobacter a raya son:

  • Separar las áreas limpias y sucias en la entrada de la nave con una barrera física. Instalar un muro bajo, como el de la imagen, representa una pequeña inversión y es una herramienta muy apreciada en las granjas, porque ayuda a detener la contaminación cruzada de Campylobacter y otros patógenos.Es importante utilizar calzado y un mono de trabajo exclusivo para la zona limpia durante todo el ciclo de crecimiento de la manada de aves. 
    Situar un baño desinfectante para el calzado dentro de la zona limpia y fuera, directamente en la entrada de la nave donde se hallan los pollos y cambiar el contenido de los baños desinfectantes cada tres días. El calzado limpio que no está en uso es mejor mantenerlo en el baño desinfectante. Por último, es importante limpiar toda el área alrededor de la barrera física regularmente, con herramientas que se utilicen exclusivamente en este lugar.

     

campylobacter

 

  • Mantener los equipos y herramientas en el interior de la nave durante todo el ciclo de crecimiento
    Herramientas como escaleras, cubos, rejillas, escobas, etc, deben permanecer en el gallinero durante el ciclo completo de la manada de aves. Hay que evitar transportar objetos de una nave a otra para reducir el riesgo de contaminación.
  • Buena higiene de manos
    Equipar la entrada de cada gallinero con un fregadero o lavamanos con agua tibia, jabón, toallas de papel y desinfectante de manos. Si todo esto no es posible, tener disponible desinfectante para manos en la entrada también puede ser de gran ayuda.
  • Utilizar monos de trabajo desechables
    Los monos desechables son una forma práctica de reducir en gran medida la contaminación cruzada. Asegurarse de desecharlos después de cada visita a la nave.
  • Control de roedores
    Al inicio de cada ciclo de producción de aves es importante revisar, limpiar y reemplazar el cebo en los dispositivos para el control de ratas.
  • Asegurar una buena calidad del agua
    Independientemente de la calidad del agua que llega a la granja, el sistema de agua potable en la misma deberá limpiarse y mantenerse adecuadamente, para evitar que se convierta en un vector de patógenos. Es habitual limpiar y desinfectar las líneas al inicio y al final del ciclo de cada manada, sin olvidar tomar medidas de higiene durante el período de crecimiento. El cloro, el peróxido de hidrógeno y los acidificantes se usan habitualmente para garantizar un saneamiento adecuado del agua, controlar la dureza y acidez del agua y prevenir la formación de biofilm.
  • Retirar la alimentación entre 8 y 12 horas antes del sacrificio
    El tracto gastrointestinal de los pollos de engorde se vacía y se aplana después de 8 a 12 horas de ayuno. El grado de contaminación cruzada se reduce considerablemente si las aves experimentan un período de ayuno correcto antes de su transporte al matadero. Por una parte, las aves que han ayunado pueden tener menos contaminación en sus plumas, patas, etc ya que excretan menos material fecal  durante el transporte. Y por otro, las aves que entran más limpias en los tanques de escaldado causan menos contaminación del agua, que se recicla en gran parte durante la operación de escaldado.
    Sin embargo, es importante no retirar la alimentación demasiado pronto, ya que a medida que aumenta el tiempo de ayuno por encima de las 14 horas, la integridad intestinal disminuye y aumenta la probabilidad de rotura intestinal y osterior contaminación.
  • Formar a los equipos de captura y transporte de aves
    Los equipos de captura son una de las principales fuentes de contaminación cruzada de Campylobacter entre granjas.
    El estrés que pueden sufrir en la captura y transporte también hace que las aves sean más susceptibles a los patógenos. Es importante asegurarse de que todos los visitantes de la nave y el personal propio se adhieran a los protocolos de bioseguridad, y sigan los procedimientos adecuados de captura y transporte, para mantener el estrés y la enfermedad al mínimo.
  • Buenas prácticas de estabulación y matadero
    La contaminación cruzada entre mataderos y granjas es otra causa importante de la aparición de Campylobacter en las naves. Los vehículos de captura contaminados durante el transporte pueden realizar desplazamientos a tres o cuatro granjas todos los días. Las jaulas de captura deben limpiarse y desinfectarse adecuadamente después de cada entrega.
    Dado que las aves pueden permanecer hasta seis horas enjauladas en el matadero o incluso en el vehículo de transporte, eliminan un número considerable de microorganismos presentes en su intestino, incluido Campylobacter. Por lo que es importante mantener contacto regularmente con el matadero para asegurarse de que se mantienen buenas prácticas y que todos los involucrados en el proceso de transporte y sacrificio comprendan sus roles y responsabilidades.
  • Controlar la contaminación en el intestino de las aves
    Ciertos aditivos alimentarios que refuerzan la salud e integridad intestinal de las aves pueden desempeñar un papel en la limitación del crecimiento y la colonización de Campylobacter. Se pueden utilizar productos probióticos, que sean compatibles con las bacterias beneficiosas, que excluyen de manera competitiva a las bacterias dañinas o no deseadas en el tracto gastrointestinal de las aves.

 

 

Fuente: BIOMIN

 

 

Compartir notícia: