Legionella, los ablandadores de agua potable a base de fosfatos promueven el crecimiento de la bacteria

Legionella, los ablandadores de agua potable a base de fosfatos promueven el crecimiento de la bacteria

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El crecimiento de Legionella en los sistemas de distribución de agua de consumo es estimulado por el uso de ablandadores del agua a base de fosfatos, utilizados para prevenir las incrustaciones y la corrosión en las tuberias. Es la conclusión de un estudio realizado en Eslovenia, cuyos autores recomiendan introducir el control de la concentración de fosfatos o fósforo en el agua potable, como medida para prevenir el crecimiento microbiano, los biofilms y el riesgo de legionelosis.


 

Legionella y la dureza del agua

La dureza del agua, que es la concentración de minerales disueltos en el agua, varía de forma natural según las zonas geográficas. El agua calcárea, o agua dura, es aquella que contiene un alto nivel de minerales, en particular magnesio y calcio.

Esta propiedad del agua provoca la formación de incrustaciones, la acumulación de sedimentos y la corrosión en las tuberías. Para prevenir estos inconvenientes, proteger las tuberías y prolongar la vida útil de instalaciones y equipos, el agua potable se ablanda mediante el uso de diversas técnicas (precipitación, intercambio iónico o separación por membrana). Las sales de fosfato y los polifosfatos se utilizan como ablandadores del agua potable, añadiéndolos al agua para reaccionen y precipiten el calcio y el magnesio.

La principal razón para ablandar el agua potable es económica, sin embargo, el aspecto sanitario de este tratamiento suele descuidarse. Un estudio realizado en Eslovenia ha investigado los efectos de los ablandadores de agua potable a base de fosfatos en la estimulación del crecimiento de Legionella pneumophila. 

 

Ablandar el agua manteniendo su calidad

A pesar de que existen recomendaciones establecidas en normativas, como la UNE-EN 1212:2006, o por parte de instituciones, como la EPA (EEUU) o la UBA (Alemania), acerca de las dosis de fosfatos que no se deben exceder para el tratamiento del agua potable, la Directiva 2020/2184 relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano no regula la concentración de fosfatos, ni las técnicas de ablandamiento del agua potable.

En consecuencia, los autores del estudio Phosphate drinking water softeners promote Legionella growth realizado en la Universidad de  Ljubljana (Eslovenia) plantean el problema de que la concentración de fosfatos (o fósforo) en el agua potable no se controla a nivel homogeneo en la UE. En su trabajo, han comprobado que la concentración de fosfatos en muestras de agua potable en Eslovenia, donde se utilizan ablandadores a base de fosfatos a gran escala, varía ampliamente, de 0,2 a 24,6 mg PO4/L según zonas.

Y, apuntan a que el uso no adecuado de este tipo de ablandadores químicos del agua conlleva el riesgo de promover el crecimiento de microorganismos, entre ellos Legionella pneumophila, lo que podria describirse como un efecto secundario que puede afectar a la calidad microbiológica del agua.

Para investigar esta cuestión, realizaron pruebas in vitro con dos concentraciones distintas de fosfatos,  3,6 mg PO4/L y 39,5 mg PO4/L, y una muestra de control, en las que se observó el crecimiento de Legionella pneumophila. Se analizaron un total de 146 muestras.

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Se observó un mayor crecimiento de Legionella en las muestras con fosfatos añadidos, en comparación con el control. En los intervalos de tiempo de 72 a 120 h después de la incubación, la diferencia en el número de organismos en las muestras con fosfatos añadidos, en comparación con el control, fue de 1,40 log UFC/mL, o más, para ambas concentraciones de fosfato.

Incluso después de 144 h de incubación, el número de bacterias siguió siendo significativamente mayor en el caso de los fosfatos añadidos (7,82 log UFC/mL y 7,58 log UFC/mL) en comparación con el control (6,63 log UFC/mL), con una diferencia de 1,19 y 0,95 log UFC/mL, respectivamente. Sin embargo, no hubo diferencias estadísticamente significativas en el número de UFC observadas al comparar concentraciones altas y bajas de fosfato, lo que sugiere que no hay potencial de crecimiento adicional cuando aumenta la concentración de fosfatos en el agua.

Los resultados de este estudio in vitro serían, según sus autores, extrapolables a los sistemas de distribución de agua potable. Dado que las concentraciones de fósforo son bastante bajas en la gran mayoría de las fuentes de agua potable, los ablandadores de agua potable o los inhibidores de corrosión a base de fosfatos (orto o polifosfatos) podrían ser una fuente importante de fósforo adicional en los sistemas de agua y favorecer el crecimiento de Legionella.

El control del fósforo puede ser, según el artículo, una de las medidas más importantes para controlar la aparición de biofilms y el crecimiento microbiano, especialmente en aguas ricas en otros nutrientes.

En definitiva, los autores recomiendan tener en cuenta el impacto de la presencia de fósforo o fosfatos en el agua potable como un posible origen de la proliferación de Legionella,  y utilizar con prudencia o evitar los ablandadores del agua que contienen estos nutrientes inorgánicos, que estimulan el crecimiento celular.

 

 

Fuente: Gregor Jereb, Ivan Eržen, Martina Oder, Borut Poljšak; Phosphate drinking water softeners promote Legionella growth. J Water Health 2022

 

 

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