¿Cuales son los principales contaminantes del aire interior en edificios y hogares?

¿Cuales son los principales contaminantes del aire interior en edificios y hogares?

caiAlergias, asma, fatiga, lipoatrofia semicircular, infecciones respiratorias, e incluso cáncer de pulmón son algunas de las potenciales consecuencias de una calidad deficiente en el aire de los espacios interiores donde transcurrimos la mayor parte de nuestro tiempo. Pero ¿cuales son los principales agentes contaminantes del aire interior?

 

 

En los países desarrollados la contaminación del aire interior es a menudo mayor que la contaminación del aire exterior, especialmente cuando coexisten y se suman fuentes importantes de contaminación interior y exterior. Edificios de oficinas, hogares o edificios públicos pueden tener una Calidad del Aire Interior (CAI) que no solo no protege y promueve la salud de las personas, sino que genera enfermedad y afecta a la salud pública.

Así lo expone el informe Observatorio DKV de Salud y Medioambiente 2015, que bajo el título "Hogares saludables, edificios sostenibles" aborda, entre otros temas, el cuidado de la calidad del aire en ambientes interiores no industriales. El Observatorio DKV de Salud y Medioambiente es una iniciativa de DKV Seguros y la Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES) cuyo objetivo es el estudio y análisis de las últimas investigaciones realizadas en materia de salud y medio ambiente.

Un riesgo dificil de evaluar

Ya que muchas personas pasan la mayor parte de su vida en interiores (entre un 85 y un 90% del tiempo) las fuentes de contaminación del aire interior representan la mayor parte de la exposición personal a ciertos químicos (por ejemplo el formaldehído), e incluso pueden ser la única fuente de exposición de algunos contaminantes.

Es conocido que la exposición a distintos productos químicos presentes en el aire del hogar, así como a la humedad, el moho y otros agentes biológicos presentes en el aire de interior se han relacionado con el asma, los síntomas de alergia, diversas enfermedades respiratorias y cardiovasculares y cáncer de pulmón.

A pesar de ello, la Agencia Europea de Medio Ambiente señala que la evaluación de los efectos directos sobre la salud de la contaminación del aire interior sigue siendo un reto y que la cuantificación de la exposición a tóxicos en el interior, asi como la evaluación del riesgo para la salud es todavía limitada.

Es precisa una visión de conjunto e integrada para un análisis real de los riesgos. Asi, es necesario integrar información química, toxicológica y epidemiológica sobre los efectos para la salud humana de la exposición a contaminantes en el aire interior a dosis bajas, de forma crónica y de sus mezclas en interiores típicos, en vez de centrarse únicamente en la toxicidad de distintos productos químicos por separado, que es como se ha realizado la evaluación hasta ahora.

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Calidad del aire interior: los principales contaminantes

El Observatorio DKV de Salud y Medioambiente 2015 establece como los principales contaminantes del aire interior los siguientes:

  1. El humo del tabaco
    Puede agravar los problemas respiratorios (por ejemplo el asma), irritar los ojos, provocar dolores de cabeza, tos y dolores de garganta y causa cáncer de pulmón, tanto en fumadores como en fumadores pasivos. Es un poderoso potenciador del efecto cancerígeno de otras sustancias.
     
  2. Productos químicos que utilizamos en el hogar (insecticidas, limpiadores de todo tipo, desinfectantes, ambientadores, fragancias, detergentes, suavizantes, jabones, desodorantes, lociones, champús, cosméticos, tóner de impresora, aparatos eléctricos y electrónicos...)
    Pueden contener distintas sustancias químicas nocivas que se incorporan al aire de edificios y hogares, alterando la calidad el aire interior.
    Pueden resultar desde irritantes de ojos, nariz, garganta, piel, pasando por alergénicas, sensibilizantes y alteradores endocrinos, hasta dañar sistemas vitales (pulmonar, hepático, renal, neurológico) y resultar cancerígenas.
     
  3. Bacterias, hongos y mohos (con sus esporas) que pueden crecer en el interior cuando hay suficiente humedad disponible.
    La exposición puede causar problemas respiratorios, alergias y asma, y afectar el sistema inmunológico. Los ácaros del polvo, el pelo y la caspa de las mascotas, las cucarachas y el polen de ciertas plantas contienen alérgenos que pueden agravar los problemas respiratorios y causar también tos, opresión en el pecho, problemas respiratorios, asma, irritación de los ojos y erupciones en la piel.
     
  4. Los COV (Compuestos Orgánicos Volátiles) están presentes en muchos productos del hogar: maderas aglomeradas, pinturas, disolventes, selladores, impermeabilizadores, aislantes, adhesivos... y aumentan su concentración en el aire interior en situaciones como la instalación de nuevo mobiliario, obras nuevas, reformas y rehabilitación, bricolaje y nueva decoración, en las que se utilizan eso productos. Entre los COV en edificios podemos destacar el formaldehído, el acetaldehído, el benceno, el naftaleno, el xileno, el tolueno, el estireno, los terpenos, el D-limoneno o el A-pineno.
    Pueden ser desde irritantes, pasando por dañar ciertos órganos, hasta ser cancerígenos.
     
  5. El radón, gas radioactivo que se acumula en sótanos y bajos de casas en zonas graníticas, incrementa el riesgo de cáncer de pulmón.
     
  6. Las temperaturas inadecuadas extremas en el hogar (picos de calor en olas de calor, frío y humedad en épocas frías) pueden incrementar las enfermedades y la mortalidad, especialmente de grupos vulnerables: ancianos, niños, enfermos crónicos...
     
  7. Los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), entre los que destaca el benzo[a]pireno, se generan en la combustión inadecuada de combustibles fósiles y biomasa (leña, pellets, briquetas, etc) en calderas, chimeneas, estufas y fuegos de cocina.
    Son sustancias potencialmente cancerígenas.
     
  8. El monóxido de carbono (CO) se genera en las combustiones incompletas con poco oxígeno. Se une a la hemoglobina formando carboxihemoglobina e impidiendo el transporte de oxígeno en sangre.
    Causa dolores de cabeza, mareos, nauseas y somnolencia y en altas concentraciones puede llevar a la muerte rápidamente.
     
  9. Contaminantes atmosféricos del exterior que pueden encontrarse en el interior, sobre todo en la cercanía de áreas de alta densidad de tráfico o zonas industriales contaminantes:
    - Partículas en suspensión, tienen su origen principal en las actividades humanas y provocan trastornos respiratorios y cardiovasculares.
    - Óxidos de nitrógeno, se forman durante los procesos de combustión y pueden causar irritación de ojos y garganta, dificultad para respirar y facilitar infecciones respiratorias.
    - Ozono troposférico es un contaminante secundario, generado a partir de los NOx, los compuestos orgánicos volátiles, el CO y en menor medida el metano, en presencia de radiación solar. Es un potente oxidante, que provoca irritación nasal y ocular, problemas respiratorios y cardiacos y agudiza los procesos asmáticos.
    - Óxidos de azufre, están más ligados a procesos industriales, como la quema de carbón y pueden causar bronquitis y agravamiento del asma.
     
  10. El CO 2 es un gas no tóxico cuya emisión masiva por la combustión de combustibles fósiles ha originado el cambio climático. Sus concentraciones pueden utilizarse como indicador de una adecuada ventilación de espacios interiores. Cuando se superan ciertos umbrales, es conveniente ventilar, bien de forma natural o forzada.
     
  11. El amianto o asbesto, que se utilizó en construcción, puede pasar al ambiente y ser inhalado en edificios deteriorados o en las tareas de demolición o rehabilitación. Provoca asbestosis, cáncer de pulmón y mesotelioma, un tipo de cáncer muy asociado a él.

 

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Fuente: Observatorio 2015 DKV Salud y Medio Ambiente: Hogares saludables, edificios sostenibles

 

 

 

 

 

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