Plagas de la madera: la carcoma del parquet (Lyctus brunneus)

Plagas de la madera: la carcoma del parquet (Lyctus brunneus)

carcoma

Prevenir las infestaciones de la carcomainfo-icon del parquet (Lyctus brunneus) es esencial para proteger la integridad estructural, la durabilidad y el valor estético de estructuras y objetos de maderainfo-icon. Lyctus brunneus puede producir graves daños en la madera y más rápidamente que otras especies de carcoma.

La carcoma

El término carcoma engloba diversas familias de insectosinfo-icon xilófagosinfo-icon, muy pequeños y de color oscuro, cuyas larvas roen y taladran la madera, dejando como residuo un serrín fino. 

En España, las tres familias de carcoma más comunes son los Anóbidos, los Líctidos y los Cerambícidos. Aunque los indicios de su presencia son parecidos: agujeros en la madera y montoncitos de serrín en el suelo, existen diferencias en la apariencia física, en el tipo de madera que prefieren y en los daños que provoca cada una de las familias.

Hoy vamos a conocer algunos aspectos de Lyctus brunneus, llamada la carcoma del parquet o polilla de la madera, que pertenece a la familia de los Líctidos.

La carcoma del parquet

Las larvas de Lyctus brunneus se alimentan principalmente del almidón que hay en las fibras de la madera y son las grandes responsables de su deterioro. Son extraordinariamente polífagas y pueden afectar a un amplio rango de tipos de madera con alto contenido en almidón y una humedad del 6 al 30%. El roble, el fresno y otras maderas duras de frondosas son particularmente susceptibles.

La infestacióninfo-icon de la madera se inicia con la puesta de los huevos, que las hembras introducen solos o en grupos en el interior de los vasos conductores de la madera. Después de una o dos semanas, los huevos eclosionan y surgen pequeñas larvas, blanquecinas y de forma arquedada. Al alimentarse de la madera las larvas hacen galerías generalmente paralelas a la fibra de la madera y, a medida que van creciendo, las galerías se van haciendo más grandes y quedan llenas de excrementos en forma de polvo fino.

La carcoma del parquet tiene un ciclo de vida más corto que otras especies, como por ejemplo el anóbido Anobium punctatum, ya que solo viven un año. Pero su capacidad para dañar la madera es muy grande.

carcoma
Larva de Lyctus brunneusPest and Diseases Image Library, Bugwood.org

 

El período normal de desarrollo de las larvas es de 9 a 12 meses, sin embargo en climas cálidos o en el interior de edificios con calefacción y con una madera con un valor nutritivo óptimo, el período larvario puede ser sólo de 3 o 4 meses.

Cuando la larva está completamente desarrollada crea una cámara de pupación, situada muy cerca de la superficie de la madera, y se convierte en pupa. Después de tres o cuatro semanas sale al exterior el adulto, en forma de escarabajoinfo-icon, realizando pequeños orificios cilíndricos. El adulto mide aproximadamente 3-5 mm, tiene una forma alargada y estrecha, y es de color marrón rojizo oscuro.

La salida al exterior de los adultos se produce durante el mes de marzo o abril, mientras que en octubre o noviembre puede producirse una segunda generación anual aunque en menor cantidad que en la primera.

Los adultos no se alimentan de madera, y su principal función es reproducirse. Los escarabajos son capaces de volar, lo que les permite dispersarse, buscar pareja y nuevos lugares para depositar sus huevos. La reinfestación de la madera ya atacada es común, y puede producirse mientras que en ella quede alimento para poder desarrollarse las larvas.

La vida adulta de la carcoma del parquet es relativamente corta, las hembras pueden llegar a vivir hasta 6 semanas y los machos entre 2 y 3 semanas.

carcoma
Adulto Lyctus brunneus © hokli

 

¿Cómo reconocer una infestación de la carcoma del parquet?

Como hemos visto, después del período de pupación los escarabajos adultos perforan pequeños orificios para salir al exterior. Son estos agujeros el principal indicio de infestación.

Los orificios de salida de Lyctus brunneus son típicamente muy pequeños y redondos, con un diámetro que puede variar aproximadamente entre 1 y 2 mm, más pequeños que los de los anóbidos.

Los daños que ocasiona esta carcoma se diferencia de los causados por los anóbidos, ya que las larvas de los líctidos forman pequeñas galerías muy interconectadas en el interior de la madera, de modo que bajo la capa superficial de una madera en apariencia intacta su interior puede estar totalmente destruido por la carcoma.

El ataque a la madera se reconoce también por la presencia de un serrín muy fino y sin aglutinar que se encuentra en el interior de las galerías abiertas o bajo los agujeros de salida de los adultos.

carcoma
Madera atacada por Lyctus brunneusMalte Jörn Krafft

¿Qué tipo de madera prefiere la carcoma del parquet?

Como hemos visto, Lyctus brunneus no ataca la madera blanda de coníferas sino principalmente la albura de maderas duras de frondosas, como roble, nogal o fresno, aunque puede atacar otras maderas duras nativas o tropicales, como el bambú.

Las hembras ponen los huevos únicamente en los vasos conductores abiertos de la madera, por lo que las maderas barnizadas, pulidas, pintadas o enceradas no pueden ser atacadas por este insecto. No obstante, si la madera ha sido atacada antes del tratamiento de la maderainfo-icon, el adulto puede salir de la madera al exterior atravesando la capa de barniz u otro producto aplicado. Del mismo modo, la reinfestación de la misma madera puede producirse a través de los agujeros de salida de los adultos. 

Para prevenir infestaciones de la carcoma del parquet es importante evitar la humedad excesiva y asegurarse de que la madera utilizada en la construcción o en la fabricación de muebles esté debidamente tratada y seca para disminuir el riesgo de infestación. Además, la inspección regular de las estructuras de madera y el mantenimiento adecuado pueden ayudar a detectar y controlar las infestaciones temprano.

 

Imagen cabecera: https://commons.wikimedia.org

 

 

Compartir notícia: 

Empresas relacionadas

Quimunsa

Expertos en soluciones biocidas