Microplásticos en la cadena alimentaria y riesgos para la salud

Microplásticos en la cadena alimentaria y riesgos para la salud

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La Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria (ACSA) ha publicado un informe sobre los conocimientos actuales respecto a la presencia de microplásticos y nanoplásticos en la cadena alimentaria y sus posibles efectos sobre la salud humana. En este documento se contemplan los peligros asociados, las vias de exposición dentro de la cadena alimentaria y las incertidumbres actuales en la evaluación del riesgo.

 

La presencia de formas microscópicas de los productos plásticos en el medio ambiente y su posible incorporación a la cadena trófica genera incógnitas de seguridad alimentaria, para las que todavía no existen respuestas claras.

La toxicidad asociada al consumo de microplásticos depende probablemente del tamaño de las partículas, su forma, composición y dosis. Sin embargo, nuestro conocimiento actual sobre la presencia, exposición y toxicocinética de los microplásticos es muy limitado, con múltiples incertidumbres y pocos estudios completamente fiables, que utilizan métodos y herramientas distintos para muestrear y analizar partículas de microplásticos. En el caso de los nanoplásticos, estas incertidumbres todavía son mayores, y faltan datos para poder realizar una evaluación de riesgos.

El Comité Científico Asesor de Seguridad Alimentaria (CCASA) de la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria (ACSA), ha aprobado un informe en el que se revisan los conocimientos actuales respecto a este tema.

Incertidumbres

Son muchas las incertidumbres que rodean el impacto de nano y microplásticos en la seguridad alimentaria. Existen pocos métodos y son poco eficientes para identificar y cuantificar las micropartículas de plástico en muestras biológicas, y no se dispone de métodos para determinar nanoplásticos en los alimentos.

También existen lagunas de conocimiento sobre hasta qué punto estas partículas pueden ser absorbidas y acumuladas en el organismo. Según la EFSA, falta información sobre el destino de microplásticos y nanoplásticos en el tubo intestinal, y se desconoce si los nanoplásticos se pueden formar a partir de la degradación de microplásticos en las condiciones ambientales del tubo intestinal humano. Se desconocen también las vias de metabolismo y excreción de estos contaminantes en el cuerpo humano, asi como su capacidad de translocar el epitelio intestinal y llegar a otros órganos.

En definitiva, vista la escasez de datos, es difícil realizar actualmente una evaluación fiable de la exposición alimentaria a microplásticos y nanoplásticos. El informe de la ACSA detalla las muchas incertidumbres que rodean a este riesgo potencial de seguridad alimentaria.

 

 

Microplásticos en la cadena alimentaria y riesgos para la salud

 

 

Microplásticos y nanoplásticos en la cadena alimentaria. Situación actual, ACSA

 

 

 

 

 

 

 

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