Los parásitos transmitidos por los alimentos esquivan la vigilancia en la UE

Los parásitos transmitidos por los alimentos esquivan la vigilancia en la UE

cryptosporidium

Para los cinco parásitos transmitidos por alimentos más relevantes en Europa faltan programas adecuados de vigilancia. Los requisitos de vigilancia y notificación para Echinococcus multilocularis, Toxoplasma gondii, Trichinella spiralis, E. granulosus y Cryptosporidium spp. varían entre regiones y países, asi como entre los expertos nacionales y los organismos europeos.

 

Los cinco parásitos transmitidos por los alimentos más relevantes en Europa se consideran Echinococcus multilocularis, Toxoplasma gondii, Trichinella spiralis, E. granulosus y Cryptosporidium spp., todos ellos zoonóticos.

A pesar de que, en general, los paises europeos disponen de datos de vigilancia de estos cinco parásitos en humanos y en animales, no existe una forma armonizada de vigilarlos y notificarlos. Por lo que no existe una imagen clara de la magnitud del problema que representan para la salud pública ni es posible un análisis claro de tendencias.

A esta conclusión llega un estudio, en el que han participado investigadores de diez paises europeos, que recopila información sobre los sistemas de vigilancia de estos cinco parásitos (en poblaciones humanas y animales) en 35 países europeos, y la analiza de acuerdo con cinco regiones diferentes: norte, oeste, este, sureste y suroeste de Europa.

Los cinco parásitos destacados

El cestodo E. multilocularis, que ocupa el puesto más destacado, es el agente etiológico de la equinococosis alveolar, una enfermedad zoonótica grave con un impacto sustancial en la salud humana y una de las enfermedades parasitarias emergentes más importantes de Europa. Los seres humanos se infectan por la ingestión de los huevos que desprende el hospedador definitivo, principalmente los zorros en Europa. Tanto el agua potable como los alimentos, así como el contacto directo con hospedadores infectados, son vehículos de transmisión relevantes. El estudio reveló que la vigilancia de la equinococosis quística y la equinococosis alveolar en humanos y animales es variable y fragmentada en Europa, con un potencial de infranotificación. Existen casos sospechosos no confirmados en muchos países. Por lo que, según los autores, se necesita mejorar el diagnóstico y la notificación de casos humanos, especialmente en los países altamente endémicos del sur de Europa.

El segundo parásito más destacado del grupo, el protozoo zoonótico T. gondii, causa toxoplasmosis congénita y adquirida. Los seres humanos adquieren la infección por T. gondii a través del consumo de carne cruda o poco cocida que contiene quistes tisulares viables, o mediante la ingestión de ooquistes presentes en el suelo, el agua o como contaminantes de productos frescos. En muchos países de la UE no se notifican los casos de toxoplasmosis congénita, y no existe un control obligatorio para prevenir infecciones a través del consumo de carne de ganado infectado. Esto refuerza la necesidad de establecer sistemas de vigilancia, basados en el riesgo, en el ganado para reducir las infecciones de la carne.

T. spiralis, el tercer clasificado, es un nematodo zoonótico que causa triquinelosis cuando se consume carne cruda o poco cocida de un animal infectado. Aunque la carga de morbilidad de la triquinelosis se considera de menor importancia a nivel mundial, en Europa la situación es diferente. Casi la mitad de todos los casos notificados en todo el mundo se registran en Europa, donde los cerdos domésticos criados en condiciones no controladas y los jabalíes son las principales fuentes de infecciones humanas. Los casos leves de Trichinella spiralis pueden pasar por alto porque se carece de una vigilancia activa y continúan ocurriendo brotes, principalmente asociados con productos cárnicos de cerdos y jabalíes.

Las tenias del complejo E. granulosus causan equinococosis quística en humanos, a través de la ingestión de los huevos desprendidos por el hospedador definitivo, principalmente los perros. Dado que el período de incubación es largo y puede variar de cinco a quince años, los factores de riesgo son difíciles de identificar, aunque los productos crudos contaminados o el agua se consideran la vía de transmisión. E. granulosus en canales de animales de consumo no se notifica en muchos países, debido a la baja sensibilidad de la inspección de la carne, la falta de confirmación y especiación de las lesiones sospechosas y la ausencia de sistemas de registro de datos.

Y, por último, el quinto parásito clasificado en Europa fue es el protozoo Cryptosporidium spp. Se han descrito al menos 30 especies de Cryptosporidium, algunos son específicos de un hospedador, mientras que otros pueden infectar varios hospedadores. Cryptosporidium parvum (zoonótico) y C. hominis son las especies más comúnmente asociadas con la infección humana en Europa, que se produce por la ingestión oral de ooquistes diseminados por huéspedes infectados. Cryptosporidium es la segunda causa más común de gastroenteritis grave en niños en la UE. La criptosporidiosis es una enfermedad de declaración obligatoria en 20 países de la UE pero, no obstante, por las cifras registradas en muchos de los Estados Miembros, es probable que esté considerablemente infranotificada.

Los principales factores de riesgo de C. hominis están vinculados al contacto con niños pequeños, personas con diarrea o a la contaminación del agua con desechos humanos o aguas residuales. Aunque C. parvum también se puede transmitir entre personas, los principales factores de riesgo están relacionados con el contacto con animales de granja, especialmente con ganado joven, o con el consumo de agua o alimentos contaminados por sus heces. La criptosporidiosis tiene un período de incubación de cinco a siete días, por lo que los brotes se notan más fácilmente que en otros parásitos. A pesar de esto, la notificación es un problema en muchos países, debido a la falta de diagnósticos de rutina y de la especiación en los casos humanos y animales.

 

Fuente: Surveillance of foodborne parasitic diseases in Europe in a One Health approach, Parasite Epidemiology and Control

 

 

 

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