Turbidez del agua en piscinas públicas, evitarla mediante la coagulación y floculación

Turbidez del agua en piscinas públicas, evitarla mediante la coagulación y floculación

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La turbidez del agua en las piscinas la originan partículas orgánicas e inorgánicas en suspensión que, además de estropear la calidad del agua, dificultan la acción de los desinfectantes. La filtración no consigue eliminar las fracciones más pequeñas  de estas particulas, por lo que en las piscinas de uso público, antes del filtrado es importante aplicar los procesos de coagulación/floculación del agua, que agrupan las impurezas formando partículas de mayor tamaño que entonces el filtro si es capaz retener.

 

Con la próxima subida de las temperaturas pronto podremos volver a refrescarnos en la nítida agua de las piscinas públicas. Y, seguramente, no seremos conscientes de que detrás de esa nitidez hay toda una tarea de mantenimiento, pues, dado que el agua de las piscinas recibe partículas orgánicas e inorgánicas de diversos orígenes como la vegetación o los propios bañistas, sin una buena higiene su apariencia seria más bien turbia.

Las impurezas del agua de la piscina se eliminan en parte mediante la filtración del agua. Sin embargo este proceso sólo consigue eliminar partículas suspendidas en el agua que tienen un cierto tamaño, pero el filtrado no retiene las partículas más pequeñas, que se hallan en forma de coloides en el agua.

¿Cómo se consiguen eliminar estas partículas más diminutas? Para ello, se utilizan productos floculantes y coagulantes. Vamos a ver cómo funcionan.

Agrupar las partículas más diminutas

Las impurezas que podemos encontrar en el agua de la piscina se clasifican en tres categorias; los sólidos suspendidos, las partículas coloidales que miden menos de 1 micra, y las sustancias disueltas cuyo tamaño es aún mucho menor. 

Debido a su diminuto diámetro, estas partículas no quedan retenidas en el filtro de arena de la piscina y, si no se tratasen antes de la filtración, permanecerian en el agua después del proceso de filtrado, volverian al vaso y serian el origen de la turbidez del agua. Dado que tienen una sedimentación muy baja, hay que buscar una manera de que dejen de estar "flotantes" en el agua y se agrupen para poder llegar a captarlas con el filtro. La mejor forma de hacerlo es por los procesos de coagulación y floculación.

Aunque tienen un papel complementario, no deben confundirse, ya que en ellos no actúan los mismos productos químicos ni los mismos mecanismos. El proceso de coagulación tiene por objetivo agrupar partículas sólidas en suspensión que tienen carga eléctrica (+ o -) y se repelen entre ellas, así que no se aglomeran de forma natural. Los agentes químicos coagulantes (des)equilibran esas cargas y facilitan la unión de las partículas sólidas.

En cambio, el proceso de floculación es un fenómeno físico-químico, durante el cual los materiales sólidos en suspensión en el agua se aglomeran para formar copos (también llamados flóculos). Es un fenómeno natural que puede potenciarse con la aplicación de productos químicos floculantes. El objetivo de la floculación es facilitar la aglomeración de las partículas desestabilizadas en microflóculos y después en flóculos más grandes, que pueden ser retenidos por el filtro de la piscina.

Ventajas de la coagulación-floculación

Estos tratamientos sanitarios del agua permiten aumentar la eficacia de los filtros de arena, eliminar la turbidez del agua y conseguir que sea más limpia y brillante.

Por otra parte, también permiten generalmente mejorara la acción de los desinfectantes y ahorrar una gran cantidad de desinfectante, ya que se reduce muy considerablemente la presencia de impurezas, y como consecuencia también se reduce la formación de subproductos de la desinfección nocivos para la salud, como pueden ser los trihalometanos.

 

Fuente: Guía Técnica ASOFAP: Piscinas de Uso Público y Parques Acuáticos, ASOFAP

 

 

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