
Desde el pasado 12 de enero los Estados miembros están obligados a monitorizar de forma sistemática los niveles de sustancias PFAS en el agua potable, según los nuevos valores límite que establece la Directiva (UE) 2020/2184 sobre la calidad de las aguas destinadas al consumo humano.
Sustancias PFAS en el agua potable
Las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, conocidas como sustancias PFAS, son un amplio grupo de compuestos químicos de origen industrial, altamente persistentes y bioacumulables.
Se consideran contaminantes emergentes prioritarios en Europa, debido a su persistencia, toxicidad y amplia distribución ambiental. Se han detectado en suelos, aguas superficiales, aguas subterráneas, alimentos y, de forma especialmente relevante, en aguas destinadas al consumo humano, lo que constituye una de las principales vías de exposición para la población.
Como respuesta a esta problemática, la Directiva (UE) 2020/2184, relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano, incorporó por primera vez las PFAS como nuevo parámetro de control obligatorio. Desde el pasado 12 de febrero de 2026, los Estados miembros deben cumplir los requisitos de la nueva normativa, que establece un sistema armonizado de vigilancia y control para estos contaminantes.
Con la entrada en aplicación de la Directiva, los Estados miembros están obligados a:
- Monitorizar de forma sistemática los niveles de PFAS en el agua potable.
- Garantizar el cumplimiento de los nuevos valores paramétricos.
- Informar a la Comisión Europea sobre los resultados de los controles, incluidas superaciones, incidentes y posibles excepciones.
Se trata de la primera implementación de un control sistemático de PFAS en el agua de consumo en la Unión Europea. La Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA) apoya este proceso recopilando y analizando los datos aportados por los Estados miembros.
En este contexto, la EEA ha difundido un mapa elaborado por el periódico francés Le Monde que muestran zonas contaminadas por PFAS en Europa, con información recogida entre 2003 y 2023, evidenciando que se trata de un problema generalizado en el territorio comunitario.

Valores paramétricos para las sustancias PFAS
El control analítico de las PFAS en el agua potable presenta una complejidad significativa, ya que este grupo incluye miles de compuestos diferentes, normalmente presentes a concentraciones muy bajas.
La Directiva (UE) 2020/2184 establece dos parámetros diferenciados:
- Total de PFAS
Valor paramétrico: 0,50 μg/L
Por «total de PFAS» se entiende la totalidad de las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas presentes en el agua, independientemente de su estructura química concreta.
- Suma de PFAS
Valor paramétrico: 0,10 μg/L
Por «suma de PFAS» se entiende la suma de 20 sustancias PFAS específicas consideradas especialmente relevantes para la calidad del agua de consumo humano.
Métodos de monitorización y análisis
Con el objetivo de garantizar un control coherente y comparable en toda la Unión Europea, la Comisión Europea publicó en 2024 la Comunicación C/2024/4910, que establece directrices técnicas sobre los métodos analíticos para el control de PFAS en las aguas destinadas al consumo humano.
Estas directrices, elaboradas en estrecha colaboración con los Estados miembros y basadas en evaluaciones técnicas y socioeconómicas, definen:
- Los métodos analíticos más adecuados.
- Los límites de detección requeridos.
- Los valores paramétricos aplicables.
- La frecuencia de muestreo recomendada.
Métodos de análisis para la «suma de PFAS»
Los métodos deben cumplir los requisitos establecidos en el anexo III de la Directiva (UE) 2020/2184. Los métodos recomendados son:
- EN 17892:2024 – Parte A: LC-MS con inyección directa.
- EN 17892:2024 – Parte B: LC-MS con preconcentración mediante extracción en fase sólida (SPE).
Ambas partes de la norma EN 17892 están específicamente diseñadas y validadas para las 20 sustancias incluidas en el parámetro «suma de PFAS». Se trata del primer método normalizado con validación interlaboratorios a escala europea. También pueden emplearse otros métodos equivalentes, siempre que cumplan los requisitos de la Directiva.
Métodos indicativos para el «total de PFAS»
Para el parámetro «total de PFAS», las directrices de la Comisión recomiendan métodos indirectos, entre ellos:
- Análisis TOP (Total Oxidizable Precursors).
- EOF-CIC (extracción de flúor orgánico seguida de cromatografía iónica con combustión).
- Análisis no dirigido y de compuestos sospechosos mediante LC-HRMS.
Estos métodos no permiten cuantificar con precisión el total real de PFAS, pero proporcionan indicadores útiles de la carga global de estas sustancias en el agua.

Actuaciones en caso de superación de los valores límite
Cuando se superan los valores paramétricos establecidos, los Estados miembros deben adoptar medidas inmediatas para reducir las concentraciones de PFAS y proteger la salud pública, informando de forma transparente a la población afectada.
Entre las medidas posibles se incluyen:
- Clausura de captaciones o pozos contaminados.
- Incorporación de tratamientos específicos para la eliminación de PFAS.
- Restricciones temporales en el uso del agua de consumo mientras persista la superación.
Tratamiento del agua contaminada con PFAS
La eliminación de las PFAS del ciclo urbano del agua es un proceso técnicamente complejo y económicamente costoso, y representa un reto significativo para el sector del agua, especialmente en el contexto de los objetivos de sostenibilidad y neutralidad climática.
La Federación Europea de Asociaciones Nacionales de Servicios del Agua (EurEau) ha advertido que las PFAS constituyen uno de los principales desafíos actuales para los operadores de abastecimiento, debido a la dificultad de su eliminación y a los elevados costes asociados.
Los tratamientos convencionales de potabilización, como coagulación, floculación, aireación, ozonización, cloración o filtración rápida en arena, no son eficaces para eliminar PFAS del agua.
Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, producir agua potable segura a partir de fuentes contaminadas con PFAS resulta especialmente complicado. En algunos casos, la única solución viable a corto plazo es la mezcla o dilución con agua procedente de otras fuentes no contaminadas.
Entre las tecnologías más eficaces actualmente disponibles o en desarrollo, destacan:
- Adsorción con carbón activo.
- Resinas de intercambio iónico.
- Membranas de alta presión, como nanofiltración u ósmosis inversa.
Estas tecnologías permitirian reducir de forma significativa las concentraciones de PFAS, aunque con importantes implicaciones económicas y operativas.
Por lo que EurEau insiste en la necesidad de regular las sustancias PFAS como grupo en el origen, prohibir a nivel de la UE los usos de las PFAS, o reducirlos a aquellos que son esenciales e inevitables garantizando que estas sustancias no lleguen a liberarse al medio ambiente.








