El fipronil y los daños colaterales

El fipronil y los daños colaterales

FipronilEl fipronil es un principio activo que actúa por contacto y por ingesta y que basa su efectividad en atacar el sistema nervioso central de los insectos. Concretamente, actúa perturbando el funcionamiento de los receptores neuronales y los neurotransmisores. Dado que estos receptores y neurotransmisores tienen un papel inhibidor, su bloqueo desemboca en una hiperexcitación nerviosa que lleva al insecto hasta la muerte.

La efectividad del fipronil es muy alta, lo que puede traer efectos adversos no previstos como el hecho de matar a las abejas en una instalación de apicultura donde se haya utilizado el producto con otros fines. En Futura-Sciences publicaron hace algún tiempo un dossier donde evaluaban un insecticida (Regent) que usa como materia activa el fipronil en relación a este tema.

En dicho dossier se describe la situación a la que se han tenido que enfrentar los apicultores, que han visto como sus abejas morían sin explicación aparente (o sufrían distorsiones del comportamiento que las desorientaban, por ejemplo) y sin pensar que el causante era el insecticida que utilizaban para luchar contra los insectos que atacaban sus plantaciones girasoles y de maiz. Estos apicultores no habían tenido en cuenta que un insecticida es veneno no sólo para un tipo concreto de insecto sino que incluso puede resultar mortal para otras especies.

El estudio hace un repaso bastante completo a todas las implicaciones del uso del fipronil siguiendo el uso argumental del caso concreto expuesto y entrando a valorar todo tipo de consideraciones (acción directa sobre el objetivo previsto, acciones indirectas, afectación humana, consideraciones legales, etc.). Además, ofrece cuatro recomendaciones generales para el momento de elección de un insecticida:

  • Debe ser eficaz contra los insectos que queremos eliminar.
  • Debe ser lo menos tóxico posible para el hombre y los animales domésticos, por lo menos en las condiciones habituales de utilización.
  • Sus características deben garantizar su degradación rápida en el ambiente para que la duración de su efecto sea limitada.
  • Dentro de las condiciones normales de uso, su acción debería ser lo menos agresiva posible para las especies que no se han fijado como objetivo (otros insectos, aves, etc.).

Actualmente algunos formulados a base de fipronil consiguen estos objetivos, un ejemplo es un gel insecticida que contiene este mismo principio activo, y que ha sido pionero en este tipo de formulaciones en forma de cebo, revolucionado el mercado de productos para el control de Blatella germánica.

Abeja

Acceder al dossier.

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