Leishmaniasis en ratas y flebótomos del alcantarillado de Barcelona, un escenario ideal para la transmisión de esta enfermedad

Leishmaniasis en ratas y flebótomos del alcantarillado de Barcelona, un escenario ideal para la transmisión de esta enfermedad

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La leishmaniasis en entornos urbanos podria tener un reservorio, hasta el momento poco conocido, en las ratas del alcantarillado. Un estudio realizado en Barcelona confirma altos niveles del parásito Leishmania infantum en Rattus norvegicus  y en poblaciones de flebótomos presentes en el alcantarillado barcelonés, y apunta a la necesidad de controlar este fenómeno, que se considera un riesgo para la salud pública. 


 

Leishmaniasis en entornos urbanos

Los perros se han considerado históricamente como el principal reservorio vertebrado de la leishmaniasis en las zonas urbanas de los países mediterráneos. Sin embargo, en el año 2019, en el marco del proyecto BCNRats de la Agència de Salut Pública de Barcelona (ASPB) dedicado al estudio de las poblaciones de ratas de  la ciudad, se descubrió una alta prevalencia (33,3%) del parásito Leishmania infantum en los bazos de ratas (Rattus norvegicus) muestreadas en la red de alcantarillado subterráneo barcelonés.

Paralelamente, en el mismo sistema de alcantarillado se constató una alta presencia de flebótomos, reconocidos vectores de Leishmania spp. 

Los flebótomos son un problema emergente ya que, debido al calentamiento global y al comportamiento humano, sus poblaciones aumentan y se expanden hacia nuevas zonas geográficas. En los entornos urbanos y periurbanos encuentran hábitats muy propicios; con humedad, materia orgánica vegetal, pocos depredadores y abundantes hospedadores, como perros y humanos. 

Actualmente podemos encontrar flebótomos prácticamente en toda España. En Barcelona, sorprendentemente, estos insectos han colonizado también zonas del alcantarillado subterráneo y conviven con una abundante población de ratas.

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Hembra de Phlebotomus perniciosus/ Carlos Pradera

 

Según datos de la ASPB, solo contando las ratas de alcantarilla, y no las que viven en la superficie, se estima que en el 2019 en Barcelona habian 0,13 ratas por persona. Si aplicamos la prevalencia de Leishmania hallada en el estudio, significa que en aquel momento podrían haber más de 70.000 ratas positivas para Leishmania infantum viviendo en el subsuelo de Barcelona,  una ciudad con 1.664.182 habitantes en 2020, lo que representa un potencial problema grave de salud pública.

Un nuevo estudio, publicado este mes en Parasites & Vectors, amplia la investigación de 2019 para verificar, mediante métodos moléculares, si los flebótomos del alcantarillado barcelonés portan y en qué medida el parásito Leishmania infantum. En este trabajo también se comprueba el contacto huésped-vector mediante la recogida de flebótomos infectados en las alcantarillas y la constatación de la presencia de L. infantum en la piel de las ratas, un hecho que no se comprobó en el estudio anterior.

Flebótomos, ratas y Leishmania infantum

En el nuevo estudio se capturaron 609 flebótomos con trampas adhesivas, ubicadas en 25 puntos de la red de alcantarillado, en los que en el estudio anterior se identificó una mayor prevalencia del parásito de la leishmaniasis. Veintisiete hembras de la especie Phlebotomus perniciosus se seleccionaron al azar entre las muestras, para realizar en ellas un ensayo de PCR en tiempo real (qPCR), secuenciación de ADN y análisis filogenético, con el objetivo de identificar y cuantificar la presencia de ADN de L. infantum.

Se detectó ADN de Leishmania infantum en 14 de los 27 (51,9%) flebótomos analizados, algunos de ellos con una carga parasitaria muy elevada. Los autores consideran consistente la carga parasitaria hallada en el estudio con las encontradas en focos activos de leishmaniasis en la cuenca mediterránea.

Paralelamente se estudiaron 24 nuevos ejemplares de Rattus norvegicus capturados en el mismo sistema de alcantarillado y se analizaron muestras de sus bazos y de sus orejas, una de las partes del cuerpo en la que los flebótomos prefieren alimentarse, encontrándose  L. infantum en 10 de las 24 ratas (41,7%) estudiadas.

El parásito se encontró en los bazos de siete de las ratas muestreadas (es decir, en el 70 % de las ratas infectadas) y en el tejido de las orejas de cuatro ratas (es decir, el 40 % de las ratas positivas).  La carga de parásitos fue también alta entre las ratas, una de ellas > 430 000 parásitos por 150 mg de tejido de la oreja.

 

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Riesgo de transmisión de la leishmaniasis

Según los autores, la alta prevalencia de infección natural por L. infantum hallada en las ratas y los flebótomos del alcantarillado barcelonés sugieren que es probable que las ratas, además de los perros, actúen como reservorio de la leishmaniasis en áreas urbanas, donde el ecosistema del alcantarillado parece ser un escenario ideal para la transmisión de la enfermedad.

Este escenario representa un riesgo de transmisión de la leishmaniasis, ya que los flebótomos infectados pueden desplazarse desde las alcantarillas hasta la superficie, a través de los sumideros, desagües etc, y picar tanto a perros como a humanos. 

Por ello, para proteger la salud pública los autores indican la necesidad de implementar una estrategia de control eficiente contra la leishmaniasis en ratas y flebótomos en los sistemas de alcantarillado, en las áreas urbanas de los países endémicos. 

 

 

Artículo original: Galán-Puchades, M.T., Solano, J., González, G. et al. Molecular detection of Leishmania infantum in rats and sand flies in the urban sewers of Barcelona, Spain. Parasites Vectors 15, 211 (2022)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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