
Durante el verano, la aparición repentina y puntual de una gran cantidad de insectos alados en inmuebles no es inusual. Aprender a diferenciar si se trata de un simple enjambre de hormigas voladoras o a una infestación de termitas es crucial para tomar las medidas adecuadas y proteger la estructura del inmueble.
¿Hormigas voladoras o termitas?
Durante las semanas más calurosas del verano y tras las habituales tormentas estivales, las consultas por insectos alados en viviendas y negocios se disparan en España. La visión de cientos de pequeños insectos volando alrededor de ventanas o patios suele desencadenar una alarma inmediata.
Sin embargo, en la inmensa mayoría de los casos, no se trata de termitas, la temida plaga devoradora de la madera, sino de hormigas en pleno proceso reproductivo.
Aprender a diferenciar si te enfrentas a un simple enjambre de hormigas voladoras o a una infestación de termitas es crucial para tomar las medidas adecuadas y proteger la estructura de tu inmueble.
¿Porqué se produce este vuelo repentino de insectos?
La aparición repentina de insectos con alas es un fenómeno biológico conocido como vuelo nupcial o enjambrazón.Tanto en las colonias de hormigas como en las de termitas, cuando el hormiguero o termitero alcanza la madurez y se dan las condiciones ideales de temperatura y humedad, la colonia libera a sus individuos reproductores alados (reinas y machos).
Su único objetivo es abandonar el nido, aparearse en el aire y dispersarse para fundar nuevas colonias.
Aunque para el ojo no entrenado ambos insectos resultan casi idénticos a simple vista, sus hábitos y, sobre todo, los riesgos que representan para una edificación son radicalmente distintos.
Si detectamos insectos alados en nuestra propiedad, capturar un ejemplar y observar ciertos rasgos anatómicos básicos nos dará una idea de la gravedad del problema que tenemos delante. Vamos a ver los rasgos que las diferencian.

Diferencias en hormigas vs. termitas
Como hemos visto, tanto en hormigas como en termitas la casta de los individuos reproductores poseen alas, que les permiten salir del nido y realizar el vuelo nupcial.
Si la aparición de la enjambrazón de insectos alados tiene lugar en verano, muy probablemente se tratará de hormigas. Los vuelos nupciales de las termitas subterráneas suelen suceder en la primavera, y el de las termitas de madera húmeda en otoño. Es en estas épocas cuando más fácilmente podemos confundirlas con las hormigas aladas.
Sin embargo, ante la duda, existen diferencias morfológicas clave para poder distinguirlas:
- las antenas: las de las termitas son rectas, mientras que las hormigas las tienen dobladas en ángulo
- la cintura: la hormiga alada presenta la "cintura" estrecha entre torax y abdomen mientras que la termita carece de ella
- las alas: ambas tienen dos pares de alas, pero las termitas tienen los dos pares de alas iguales, mientras que las hormigas tienen un par de alas más grande que el otro. Además, cuando están en reposo, las alas de las termitas quedan superpuestas, unas encima de otras, y en las hormigas quedan separadas.
¿Cuándo debemos preocuparnos?
El nivel de urgencia y el tipo de actuación varían enormemente dependiendo del insecto identificado:
Hormigas voladoras:
- La presencia de hormigas aladas representa, en el 90% de los casos, un problema de higiene, estética y molestia puntual. Ocurre durante unos pocos días al año y la inmensa mayoría de estos ejemplares muere en poco tiempo sin conseguir establecerse dentro del edificio
- El riesgo estructural es nulo en casi todas las especies comunes en España.
- Impacto: Contaminación indirecta de alimentos en zonas de cocina, molestias en terrazas o afectación de la imagen en negocios de hostelería y comercial.
Termitas aladas:
- Las termitas se alimentan de la celulosa presente en la madera, el papel, el cartón o los aglomerados. Ver termitas aladas saliendo de un punto concreto dentro de una vivienda es una señal de alerta, ya que significa que ya existe un termitero activo consumiendo la madera desde el interior o que hay un riesgo inminente de colonización en la estructura.
- El riesgo estructural es muy alto. Las termitas pueden debilitar vigas, marcos de puertas, parquet y mobiliario sin mostrar señales exteriores visibles hasta que el daño es grave.
- Impacto económico: elevados costes de reparación y pérdida de valor del inmueble si no se detiene la colonia a tiempo.
¿Qué hacer ante una enjambrazón de inectos alados?
La reacción habitual ante una enjambrazón es aplicar un aerosol insecticida comercial de uso doméstico. Este es el error más común.
Los sprays de supermercado solo eliminan a los ejemplares voladores que están a la vista, los cuales morirían de forma natural en unas horas, pero no afectan a la reina ni al grueso de la colonia escondida en el suelo o dentro de la madera.
En el caso de las termitas, el uso de químicos agresivos de contacto puede provocar que la plaga se estrese, divida la colonia y extienda el daño a otras zonas no afectadas del inmueble.
Ante la aparición repentina y puntual de una gran cantidad de insectos alados en tu propiedad, si tienes dudas o sospechas de que pueda tratarse de termitas, guarda dos o tres ejemplares en un bote de cristal y ponte en contacto con profesionales en sanidad ambiental. Ellos identificarán la especie exacta mediante inspección microscópica y diseñarán un plan de control especializado, que elimine el problema desde la raíz sin poner en riesgo las estructuras de tu hogar o establecimiento.








