Los insecticidas neonicotinoides también serán restringidos en EEUU

Los insecticidas neonicotinoides también serán restringidos en EEUU

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La Agencia de Protección Ambiental de EEUU (EPA) ha anunciado una decisión provisional, en la que propone establecer restricciones al uso de los insecticidas neonicotinoides acetamiprid, clotianidina, dinotefuran, imidacloprid y tiametoxam. Los cambios propuestos por la EPA introducen medidas de mitigación de riesgos para insectos polinizadores, el medio ambiente y los usuarios de los productos.

 

Los insecticidas neonicotinoides también serán restringidos en EEUU

Los neonicotinoides son insecticidas ampliamente utilizados en EEUU en la agricultura, horticultura y entornos estructurales para controlar una amplia gama de plagas. La reducida toxicidad para las personas y las mascotas, en comparación con algunos insecticidas organofosforados y carbamatos, ha llevado a los neonicotinoides a un uso intensivo y generalizado. 

Sin embargo, después de décadas de uso, estos pesticidas, cuyo uso está actualmente restringido o prohibido en la UE, se han asociado también en EEUU a graves efectos negativos en insectos no diana, en la salud y en el medioambiente.

Ya en 2013, la CE restringió severamente el uso de productos fitosanitarios y el tratamiento de semillas con clotianidina, imidacloprid y tiametoxam para proteger a las abejas melíferas, prohibiéndose en 2018 por completo su uso en exteriores y autorizando solamente su uso en invernaderos permanentes. A la luz de estas restricciones, los solicitantes para la renovación en la UE de la aprobación de la clotianidina y el tiametoxam retiraron sus solicitudes, y en consecuencia, la aprobación de estas sustancias expiró el 31 de enero de 2019 y el 30 de abril de 2019, respectivamente. En el caso del imidacloprid, el vencimiento de la autorización es el 31 de julio de 2022.

Para el acetamiprid, la EFSA estableció un bajo riesgo para las abejas y se renovó su aprobación hasta el 28 de febrero de 2033. Y, finalmente, el tiacloprid está considerado en la UE como una sustancia candidata a la sustitución debido a sus propiedades de disruptor endocrino, y su aprobación vence el 30 de abril de 2020.

Propuesta de la EPA

La situación en los EEUU es actualmente distinta a la de la UE. Los neonicotinoides son utilizados en una amplia variedad de cultivos, cuidado del césped, plantas ornamentales, productos para mascotas (para el tratamiento de pulgas) y otros usos residenciales y comerciales en interiores y exteriores.

Sin embargo, la Agencia de Protección Ambiental de EEUU (EPA) hizo publica el pasado mes de enero una decisión provisional, sobre la que se podrán realizar comentarios, para implementar cambios y restricciones en el uso de las sustancias activas acetamiprid, clotianidina, dinotefuran, imidacloprid y tiametoxam. El objetivo es proteger los insectos no diana, la salud de las personas y el medioambiente.

Los principales puntos recogidos en la propuesta de la EPA son: 

  • Buenas prácticas de uso para restrigir la acción de los pesticidas a los insectos diana, y reducir la cantidad de producto utilizado en cultivos asociados con posibles riesgos ecológicos.
  • Exigir el uso de equipos de protección personal para mitigar los posibles riesgos laborales asociados al uso de los neonicotinoides.
  • Restricciones sobre cuándo se pueden aplicar pesticidas a los cultivos en flor, para limitar la exposición de las abejas.
  • Cambios en las etiquetas de los productos, aconsejando a los usuarios particulares no utilizar neonicotinoides.
  • Prohibir el uso de aerosoles con imidacloprid en el tratamiento de césped residencial.

Las medidas preocupan a la Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas de EEUU (NPMA), por los cambios que pueden implicar las medidas de mitigación del riesgo propuestas por la EPA sobre el etiquetado de los productos y también en la forma que la industria del control de plagas utiliza estos insecticidas dentro y alrededor de las estructuras.

La NPMA está participando en la propuesta de la EPA con el fin de aclarar a la Agencia los usos de estos insecticidas en el tratamiento de estructuras e influir en las restricciones propuestas. No obstante, las empresas de control de plagas tendrán que adaptar algunos de sus procesos, por ejemplo,  para minimizar el drenaje de los productos en el suelo y preservar la calidad del agua.

Además, la NPMA y la EPA están trabajando en el aspecto de formación para una buena gestión y uso de los neonicotinoides, asi como para la protección de los insectos polinizadores, por ejemplo con la publicación de la guía de buenas prácticas Pollinator Protection Best Management Practices de la NPMA para la industria del control de plagas urbanas.

Fuente: ptconline.com

 

 

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