Evaluar la toxicidad del agua fácilmente con biosensores
Enviado por editora el Mié, 04/20/2016 - 10:43El incremento de contaminantes en el agua y de sus efectos sinérgicos, debido a una mayor urbanización e industrialización, hace necesario el uso de herramientas para detectar y analizar esta contaminación. Si bien un análisis de muestras de agua en laboratorio sigue un protocolo largo y utiliza instrumentación compleja y costosa, la posibilidad de detectar si el agua está contaminada o no con elementos tóxicos es ahora más fácil, rápido y económico con unos biosensores desarrollados en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).


La cuarta edición de la "Conferencia Internacional sobre Investigación Antimicrobiana", ICAR 2016, se celebrará en Torremolinos, Málaga, el próximo mes de junio. El evento, organizado por el centro extremeño de I+D+Innovación
AENOR ha publicado tres nuevas normas relacionadas con productos antisépticos y desinfectantes químicos: la UNE-EN 14885 que especifica las normas europeas con las que han de cumplir ciertos productos de actividad microbicida, la UNE-EN 16616 sobre la desinfección termoquímica de tejidos y la UNE-EN 13727:2012+A2:2015 para la evaluación de la actividad bactericida en el área médica.
El Comité de Biocidas de la
Científicos españoles han desarrollado vidrios con un alto contenido de óxido de zinc que presentan una excelente actividad biocida contra bacterias Gram-, Gram+ y levaduras. Estos nuevos biocidas inorgánicos no causan efectos adversos en la salud o el medioambiente y no crean problemas de resistencia antimicrobiana. Su aplicación estaría en sectores como sistemas de purificación del agua, entorno médico, envases de alimentos o productos textiles.
La contaminación cruzada en las instalaciones donde se procesan verduras de hoja verde para el mercado, como las espinacas, puede ser origen de infecciones en los consumidores. La efectividad del lavado y desinfección de este tipo de alimentos está sujeta a la forma de la superficie de las hojas, que puede dificultar la eliminación de las bacterias. Un fotocatalizador de dióxido de titanio podría ser una solución.
Esta jornada, organizada por el 
