Descubierto un nuevo comportamiento de rescate entre hormigas
Enviado por editora el Mié, 04/19/2017 - 09:44Hormigas y termitas mantienen una violenta relación depredador-presa en la que ambas han desarrollado interesantes mecanismos de defensa. Por ejemplo, la hormiga Megaponera analis rescata a sus compañeras heridas en combate contra las termitas y las devuelve al nido para que se recuperen. Un comportamiento que, lejos de ser fraternal, le permite mantener de forma eficiente la población necesaria para la supervivencia de la colonia.






El análisis del envejecimiento biológico en las especies sociales es importante para comprender qué influencia tiene la vida en grupo, sobre la evolución del envejecimiento de los miembros de la sociedad. Para sorpresa de investigadores de la Universidad de Boston, hormigas obreras de la especie Pheidole dentata no muestran ningún signo de decadencia en su salud o capacidades físicas cuando envejecen y mueren "en plena forma".
Las colonias de insectos sociales se consideran sistemas colectivos de alta eficiencia, con la división del trabajo como base para su supervivencia. Pero, ¿qué puede estar haciendo una hormiga obrera que no hace nada? Esta pregunta es la que trata de responder un estudio de la Universidad de Arizona (EEUU) ante la presencia de hormigas obreras especializadas en una aparente inactividad.
La unión hace la fuerza. Asi es en el caso de la construcción colectiva de las complejas estructuras de túneles y cámaras que constituyen los nidos subterráneos de las hormigas de fuego. Sus sofisticados comportamientos de excavación se acomodan tanto a las propiedades del sustrato como a la necesidad de trabajar colectivamente. Este es quizás uno de los factores que explica su expansión global.
Vivimos un momento de globalización del comercio que potencia la expansión de vectores, como mosquitos, chinches o flebótomos y la consecuente emergencia de infecciones en zonas del planeta donde no son endémicas. Este fenómeno tiene precedentes que se remontan al siglo XVI, cuando los galeones españoles expandieron la hormiga de fuego tropical desde Méjico hasta el Pacífico y de allí a otras partes del mundo.

